Como ese pájaro

No tienen alas ni plumas,
ni huesos rellenos de aire,
ni sacos aéreos
como ese pájaro.

No se lanzan al vacío.
No baten las manos ni los brazos.
No planean
como ese pájaro.

La gente que vuela es
como ese pájaro
porque andan dejando una estela
de perdigonazos.

Fe de erratas

Donde dice
que la mano es invisible
debe decir
que la mano estaba escondida.

Ayer, quince de mayo


(Amapolas en el descampado. Enrique Parra)

Los escombros de ladrillo
y la yema eclosionando.

El letargo de una rueda
y el ajetreo de un tallo.

El óxido en los alambres
y el rocío por los pétalos.

Las amapolas
y el descampado.

Ayer,
quince de mayo.

Desobedeceré

Cuando me hayan talado el brazo
desobedeceré.
Plantaré un árbol entre las losas de granito de la plaza.
Lo regaré.
Me sentaré a su sombra aunque caiga en la zona de estacionamiento.
Recogeré sus frutos sin códigos de barras.
Los comeré.
Me encadenaré a él cuando vengan las máquinas.
Me levantaré para verlo caer.
Y sujetando una navaja en la boca
grabaré un corazón con tu nombre
en el otro brazo.

Análisis de la reforma del Código Penal

Usted tiene una bomba.
Tipo penal del delito:
Tenencia ilícita de armas
junto a tráfico sanguíneo.

Usted tiene una bomba.
Procedimiento del juicio:
Será declarado culpable
siguiendo su propio ritmo.

Usted tiene una bomba.
Efectos del veredicto:
Le serán paralizadas
aurículas y ventrículos.

Usted tiene una bomba.
Atenuante admitido:
Que usted tenga una bomba
y nunca le haya latido.

Última plegaria

Oh Señor,
yo te imploro
que alejes de mí este vicio
de hablar solo.

Ratas en la casa

El día de la entrega de llaves,
después de la firma de escrituras,
creí oírlas hurgando,
afuera,
junto a los cubos de basura.

Probando a aparcar el coche nuevo,
unas semanas más tarde,
las sentí escarbar
en las tuberías que pasaban
por la plaza de garaje.

Cuando estaba haciendo la mudanza
las vi dentro,
en la nevera y el lavavajillas
en el horno y la lavadora.
Los estaban royendo.

Pero lo peor fue al recibir la primera carta
del banco
-que me pasaba por los créditos e hipotecas
del piso, la plaza y los electrodomésticos
el primer cargo-
y al intentar sacarla del buzón
toqué
una con la mano.

Sólo entonces fui consciente de la gravedad del problema.
La casa y las llaves,
el coche nuevo,
la plaza de garaje,
la nevera,
el lavavajillas,
el horno y la lavadora,
también las tuberías
y hasta el buzón
y los cubos de basura
no eran mis propiedades como pensaba.
Eran suyas.

Y yo
me encontraba
hurgando, escarbando y royendo
entre sus pertenencias
como una rata.