Archivo mensual: febrero 2014

Veintitrés de febrero


Tengo un golpe de estado metido en la cabeza,
un bigote,
un tricornio,
y un subfusil que dispara.

Tengo un golpe de estado metido en la cabeza,
un veintitrés de febrero,
un dieciocho de julio,
dos onces de septiembre y cuarenta días de mayo.

Tengo,
metido en la cabeza,
una cuneta,
dos eses,
tres cruces,
cuatro jinetes,
cinco flechas,
seis…
seis…
seis…
siete plagas.

Tengo un crucifijo y una esvástica,
un brazo levantado,
un ángel caído
y uno de pié
en cada esquina de la cama.

Tengo metido en la cabeza
la tiza que rozó la oreja,
el cero con tinta roja,
todos los números rojos,
el semáforo rojo,
la tarjeta roja,
el tridente rojo y la cola roja,
la caperuza roja,
el lobo,
los cazadores,
el bosque,
el árbol,
la sombra,
al coco,
al tío camuñas,
al sacamantecas,
al hombre del saco,
al del telediario,
a mi padre viendo al del telediario,
a mi madre con la zapatilla en la mano,
a ti sin bragas,
tus bragas sin ti,
un portazo,
una bisagra oxidada,
un crujido en el parqué,
un crack,
un grifo goteando,
una bañera desbordada,
una persiana contra una ventana,
un apagón,
una sirena de madruga,
cualquiera sirena,
cualquier madrugada,
un teléfono a deshora,
un portero automático,
un aullido,
un murmullo,
una exclamación,
un signo de interrogación,
un ¡uy!
un ¡ay!
un ¡oh!
un llanto.

Tengo un golpe de estado metido en la cabeza,
un bigote,
un tricornio,
un subfusil que dispara
y cientos de miles de casquillos
esparcidos por las entrañas.

La obscenidad


Descubrí la obscenidad una noche de invierno. Nos escondimos en una habitación oscura en la que hacía frío. Pero sus pezones estaban calientes y devoré con ansias sus senos ocultos por debajo de una blusa.

Sabía que su madre estaría mirando desde la penumbra, tapando con su espalda y con su sombra la escena. Quizá también su hermana y una vecina. Al menos, nadie más podría observarnos. Sólo ellas.

Mientras, en el salón de la casa, sus maridos veían la tele. Justo cuando terminé de mamar, antes de expulsar los gases, dos tetas anunciaban leche en polvo.

Recital de presentación de la colección “Voces del Extremo”

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Recital de presentación de la colección “Voces del Extremo” (amargord ed.) en la librería asociativa Traficantes de Sueños (c/ Embajadores, 35 / Madrid) el próximo jueves 13 de febrero a las 19,30 h.

Con la participación de los poetas Gsús Bonilla, David Benedicte, Iván Rafael, María Ángeles Maeso, Antonio Crespo Massieu, David Bobis, Matías Escalera Cordero y Alberto García-Teresa y los versos Ana Vega y Antidio Cabal.

“Voces del Extremo” en Traficantes de Sueños:
http://www.traficantes.net/actividad/recital-presentacion-de-la-coleccion-voces-del-extremo

La calle Serrano

Imagen del Ayto. de Madrid

Calle Serrano (Imagen del Ayto. de Madrid)


Vengo de la calle Serrano de hacer unas gestiones y
como si viniese de otro sitio.

Los coches bajan la calle igual que aquí.
Una señora delante de un escaparate.
Un señor encendiéndose un cigarro.
La chica que corre a la parada del autobús.
El niño saltando las bandas del paso de peatones.
La pareja a ninguna parte concreta.
Un perro oliendo la esquina de un portal.
Y una ambulancia.

No he visto sin embargo,
en la vía comercial más importante de la ciudad,
ni un solo carro de la compra por las aceras
y me pareció
tan extraño
que me pareció
como si hasta éstas
fuesen losas de granito.