Archivo de la categoría: POEMAS

El trono


Si no reconozco como legítimo ningún trono
es por culpa de mi madre.

Ella
colocaba en la mesa de luís catorce
la mantelería isabelina,
la porcelana ming
y los cubiertos de plata de cuando carolo
o del regalo de boda,
por lo menos.

Ella ordenaba según derecho hereditario
las sillas protocolarias en orden de jerarquía
comenzando
por las acolchadas y tapizadas del salón,
siguiendo por las de madera
rechapada de la cocina,
para terminar,
sólo si el número de comensales lo exigía,
por las de plástico plegables del trastero.

Por eso,
si no reconozco como legítimo ningún trono
es por culpa de mi madre,
de ella
la Reina que se sentaba
siempre
la última
y en un taburete.

Marionetas


Cuando se eriza la piel o la herida sangra
imposible saberse trapo.

Es difícil escuchar el texto ajeno
en nuestra propia voz.

Quizá nunca viste la cachiporra,
es lo normal.

No hay telón,
no hay público,
no hay retablo,
no hay por qué pensar en un guiñol.

Mas serás de hilo
o no concibo
que no hayas sentido tú también,
al menos un momento,
un instante,
la mano,
esa mano
la que tenemos metida
por el culo.

En democracia no cabe la violencia

“En democracia no cabe la violencia”
Pedro Sánchez

Lo aprendimos de golpe y porrazo
aquella noche de manos abiertas y colmillos en flor:
en democracia no cabe la violencia.

No es necesario que insistáis,
en democracia no cabe la violencia.
Lo aprendimos,
como otras tantas cosas,
aquella noche
de golpe y porrazo.

En democracia no cabe la violencia.

En democracia no cabe la sucesión del jefe de estado.
En democracia no cabe el derecho de autodeterminación.
En democracia no caben los sectores estratégicos del estado.
En democracia no cabe la violencia.

En democracia no cabe el sistema de representación parlamentaria, ni la violencia.
En democracia no cabe la ley electoral, ni la violencia.
En democracia no cabe la privatización de los servicios públicos, ni la violencia.
En democracia no cabe el pago de la deuda ilegítima, ni la violencia.
En democracia no caben los pisos vacíos de los bancos, ni la violencia.
En democracia no cabe el fondo monetario internacional, ni la violencia.
En democracia no cabe la tierra,
ni la violencia.

En democracia no cabe
ni la violencia.

No es necesario que insistáis,
lo aprendimos de golpe y porrazo
una noche de manos abiertas y colmillos en flor:

Para decidir el puño en el cuello,
la rodilla en la espalda,
la bota en la cara
o la pelota de goma en la cuenca vacía del ojo sangriento
tampoco
convocasteis,
si quiera,
un referéndum.

Referéndum por la República


Yo voto la república del tomate y el pimiento.
Yo voto la república de espelta y de amaranto.
Yo voto la república del babel y el esperanto.
Yo voto la república de las briznas y del viento.

Yo voto la república apátrida e inmigrante.
Yo voto la república independiente de este mundo.
Yo voto la república universal y la del útero.
Yo voto la república si es de todos y de nadie.

Yo voto la república de las huertas soberanas;
Yo voto la república de la pala y el rastrillo
y voto la república de las reinas hortelanas.

Yo voto la república más antiparlamentaria;
Yo voto la república de escaños infinitos
y voto la república que tenga un sólo artículo.

Aun hay un muro


Aun hay un muro
cayendo aun.

Y el clamor de los aplausos,
aun,
saliendo de entre los escombros.

Entorno privilegiado


Construyeron para nosotros un entorno privilegiado.

Con un parque infantil.
Dentro un parque de ocio.
En parque comercial.
Junto a un parque empresarial.
Enclavado en un parque tecnológico.
Rodeado de un parque industrial.
Al lado
de un parque
de regeneración de aguas residuales.

Todo,
en un lugar,
donde de antes sólo había
zonas verdes.

En cualquier lugar del mundo


Aquí mismo hay un decreto prohibiéndonos decirlo:
Te comería la boca en cualquier lugar del mundo.

Hay una estrella flameando en cualquier cielo del mundo,
un estambre inhiesto,
una pestaña tremolando,
una sabana agitada,
una yema izándose por un asta
y una lengua ondeando
en cualquier lugar del mundo.

Te comería la boca en cualquier lugar del mundo.

Hay una puesta de sol en cualquier pecho del mundo,
una luna bordada sobre el mar,
un beso ribeteando un ombligo,
una orla de carmín,
un pezón erecto
y una caléndula
en cualquier lugar del mundo.

Te comería la boca en cualquier lugar del mundo.

Hay una ola tañendo en cualquier tambor del mundo,
un cuco marcando el ritmo,
un nombre en clave de sol,
un cabecero en dos por cuatro,
un acorde de dos latidos,
un susurro,
un suspiro,
y un gemido
en cualquier lugar del mundo.

Te comería la boca
aquí mismo.

Aquí mismo hay un decreto prohibiéndonos decirlo.
Aquí mismo una bandera.
Aquí mismo un escudo.
Aquí mismo un himno.

Y una ofensa y un ultraje aquí mismo:

Te comería la boca
en cualquier lugar del mundo.