El niño que bajó un balón al parque
dijo ¿fútbol?
y pensé que imitaban a los adultos.
El otro,
el que recogía piedras para formar las porterías,
respondió ¿gol-regañado?
y pensé que imitaban a los adultos.
También pensé que imitaban a los adultos
cuando un tercero,
que delimitaba el campo
haciendo líneas con un palo en la arena,
añadió
¿balón prisionero?.
¿Sota caballo y rey?
el que retiraba las mochilas del suelo
y pensé que imitaban a los adultos.
¿Bote bolero?
el que colocaba las cazadores en el banco
y pensé que imitaban a los adultos.
Pensé que imitaban a los adultos
cuando lo proponían,
cuando lo argumentaban,
cuando lo debatían,
y cuando lo votaban
pensé que imitaban a los adultos.
Entonces
el niño que bajó un balón al parque
repitió
¿fútbol
o me llevo la pelota a casa?
y pensé…
pues eso.